Manos de Cristo,
Manos divinas de carpintero?
Yo no imagino aquellas manos
Forjando lanzas, forjando espadas,
Ni diseñando nuevos modelos de bombardero;
Aquellas manos, manos de Cristo,
Fueron las manos de un carpintero
Manos de Cristo, encallecidas
Labrando cunas,
Haciendo arados, labrando vida?
Yo no imagino aquellas manos
Entretenidas entre cañones,
Entre explosivos y entre granadas:
Aquellas manos encallecidas,
Se encallecieron labrando vida.
Manos de Cristo,
Manos divinas de carpintero?
Yo no imagino aquellas manos
Brutalizando tareas humanas
Sino forjando labor creadora;
Aquellas manos, manos de obrero,
Edificaron hora tras hora.
Entre las manos febricitantes
Que hacen cruceros y bombarderos,
¡No están las suyas!
Las suyas llevan marcas de clavos,
Marcas heropicas de sacrificio;
Aquellas manos, manos sangrantes,
Fuertes, nervudas, manos de acero,
Son manos recias de carpintero
Que quietamente labra la vida?
Por Francisco Estrello (Mexico, 1951)